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Supone una diversificación en el abordaje de esta patología
El Hospital La Paz incorpora una nueva técnica
para el tratamiento del melanoma ocular
- Con la utilización de la braquiterapia se evita la
extirpación del ojo y se mantiene la función visual
- El melanoma coroideo es el tumor maligno
intraocular más frecuente
Madrid, 26-julio-06
El Hospital Universitario La Paz ha incorporado a su cartera de
servicios la braquiterapia para el tratamiento del melanoma coroideo, el
tumor maligno intraocular más frecuente en adultos. Este tipo de cáncer
afecta a varias estructuras del ojo, aunque suele estar localizado en la
coroides, una capa vascular situada entre la membrana esclerótica y la
retina.
Los Servicios de Oncología Radioterápica, Oftalmología y
Radiofísica-Radioprotección realizaron de manera conjunta la semana
pasada esta técnica con la implantación de una placa de Rutenio-106 a
una paciente de 47 años. Hasta ahora, para el tratamiento del melanoma
con radioterapia se han utilizado varios radioisótopos como Iodo-125 y el
Iridio-192, éste último empleado en el Hospital Puerta de Hierro, también
perteneciente a la red sanitaria de la Comunidad de Madrid.
La introducción de una fuente radiactiva como el Rutenio-106
supone una diversificación en el tratamiento de este tipo de patología y
ofrece mayores ventajas para la protección del cristalino o del nervio
óptico, así como para la protección de los propios profesionales sanitarios.
Melanoma ocular
El melanoma coroideo es el tumor maligno intraocular más frecuente en
adultos, aunque su incidencia es de 0,5 casos por 100.000 habitantes/año.
La media de edad en la que se diagnostica se encuentra entre los 55 y los
60 años y puede estar causado por factores predisponentes como la
hiperpigmentación ocular congénita o ciertas anomalías cromosómicas.
Este tipo de cáncer a diferencia del melanoma cutáneo no tiene una
relación directa con la exposición solar. Desde hace mucho tiempo el
diagnóstico del melanoma de coroides estuvo ligado a la extirpación del
globo ocular. A principios de los años 80 se impulso el desarrollo de
técnicas conservadoras como la braquiterapia, que es una terapia de
radiación utilizada para el tratamiento del cáncer.
A diferencia de la radioterapia externa, que utiliza la radiación
generada por un acelerador lineal o una bomba de Cobalto, la
braquiterapia sitúa la fuente radiactiva dentro o muy próxima al tumor. La
principal ventaja de esta técnica es la conservacion de la función visual en
el ojo afectado, aunque también evita la extirpación del globo ocular y
permite a los especialistas usar una dosis total más alta para tratar una
área más pequeña en menos tiempo que con la radiación externa.
Intervención con anestesia local
El procedimiento consiste en colocar el material radiactivo, concretamente
la placa de Rutenio-106, dentro del ojo en un procedimiento quirúrgico
bajo anestesia local. Previamente se ha realizado un completo estudio
para determinar el tamaño de la placa, la dosis necesaria, las dosis
recibidas en los órganos críticos y el tiempo necesario para recibir esta
dosis. El paciente permanece ingresado hasta que se retira la placa (entre
48 y 90 horas, dependiendo de la dosis administrada y la actividad de la
placa). Las placas de Rutenio-106 emisoras de partículas beta están
indicadas para tumores no mayores de 6 milímetros de altura.
En el servicio de Oftalmología de La Paz también se emplean otros
tratamientos conservadores para evitar la extirpación del ojo en casos de
melanoma coroideo como son la fotocoagulación con láser, la
termoterapia transpupilar y la vitrectomía (cirugía para la extirpación del
tumor).
Braquiterapia en niños
Los oftalmólogos del Hospital Infantil de La Paz fueron pioneros en el
empleo de la braquiterapia con Rutenio-106 en retinoblastomas (cáncer de
retina), tratando los primeros pacientes en el año 2000. Desde entonces
sigue siendo el único centro que emplea esta técnica con la que han
tratado a más de 50 niños y han constatado que se pueden controlar
tumores de muy reducido tamaño que escapan a otros tipos de terapia
local como crioterapia, termoterapia o fotocoagulación. También han
apreciado importantes signos de remisión a partir de la segunda semana
de tratamiento. De esta manera se incrementan las posibilidades de
conservación del ojo que, de otra manera, debería ser extirpado.
En los últimos 20 años el Hospital Infantil de La Paz ha atendido a
300 niños afectados por retinoblastoma y ha realizado el 80% de las
intervenciones quirúrgicas realizadas en España en este campo. El resto
se practican en los hospitales Valle Hebrón, La Fe de Valencia y Basurto.
El retinoblastoma es el tumor intraocular congénito más frecuente
(afecta a 1 de cada 12.000 a 20.000 nacidos), lo que supone cerca del 2%
de los procesos malignos en niños. Aunque la mayor parte aparece
esporádicamente, en el 40% de los casos es hereditario y puede afectar a
uno o ambos ojos. Si se diagnostica pronto, puede ser curado en un 80%
de los casos.
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